Actividad 4
Peligros latentes que existen al tener
presencia en la red.
Para evitar los peligros que se encuentra latente
en la red, es necesario conocerlos, por eso realizamos una recopilación de
algunos de estos peligros para poder adoptar medidas preventivas.
Malware
Es el acrónimo en inglés
de software malicioso (malicious software). El objetivo de este tipo de
aplicaciones es dañar la computadora. En la mayoría de los casos, la infección
ocurre por “errores” realizados por los usuarios, al ser engañados por el
atacante. Existen muchas herramientas (antivirus, antispyware) y buenas
prácticas, que reducen el riesgo de infección, ante todas las variantes de
códigos maliciosos: virus, gusanos, troyanos, spyware, etc. La diferencia entre
estas variantes radica en la forma en que se distribuyen: algunas veces se
aprovechan de sistemas vulnerables y otras de usuarios no precavidos.
Spam
El spam es el famoso
“correo basura”. Son aquellos mensajes que no fueron solicitados por el usuario
y que llegan a la bandeja de entrada. Normalmente, este tipo de correos
contienen propagandas – muchas veces engañosas – que incitan al usuario a
ingresar a páginas, con ofertas “milagrosas”, cuyo contenido es potencialmente
dañino para el usuario.
Scam
Los scam son engaños o
estafas, que se llevan a cabo a través de Internet. Se realizan de diversas
formas como, por ejemplo, a través de correos no solicitados (spam), así como
también a través de técnicas de Ingeniería Social. Estas últimas, intentan
convencer al usuario de la prestación de un servicio cuando en realidad sólo
quieren acceder a información confidencial. Un ejemplo son los mensajes falsos
solicitando nuestra contraseña y clave de redes sociales a través de Internet.
Ciberacoso
Es una conducta hostil que
puede ser practicada hacia los niños. La víctima de este tipo de acosos, es
sometida a amenazas y humillaciones de parte de sus pares en la web, cuyas
intenciones son atormentar a la persona y llevarla a un quiebre emocional.
Estas prácticas pueden ser realizadas a través de Internet, así como también,
teléfonos celulares y videoconsolas. También denominado en inglés,
cyberbullying, no siempre son realizadas por adultos, sino también son
frecuentes entre adolescentes.
Grooming
Se trata de la persuasión
de un adulto hacia un niño, con la finalidad de obtener una conexión emocional
y generar un ambiente de confianza para que el niño realice actividades
sexuales. Muchas veces los adultos se hacen pasar por niños de su edad e
intentan entablar una relación para, luego, buscar realizar encuentros
personales.
Sexting
Proviene del
acrónimo formado entre Sex y Texting. Inicialmente, y como lo indica su nombre,
se trataba del envío de mensajes con contenidos eróticos. Posteriormente, dado
el avance tecnológico, esta modalidad evolucionó hacia el intercambio de
imágenes y videos convirtiéndose en una práctica habitual entre adolescentes y
niños.
Robo de información
Toda la información
que viaja por la web, sin las medidas de precaución necesarias, corre el riesgo
de ser interceptada por un tercero. De igual modo, existen también ataques con
esta finalidad. La información buscada, normalmente apunta a los datos
personales. Un paso en falso ante este tipo de incidentes, puede exponer al
menor de edad a la pérdida de dinero familiar o al robo de identidad.
Al igual que las
aplicaciones maliciosas, los fraudes de suplantación de identidad utilizan las
redes sociales para engañar a la gente para que brinden información personal
(como información bancaria y contraseñas)..
Aplicaciones y ataques maliciosos
El internet está
plagado de software maliciosos: desde programas malignos y programas de
publicidad, hasta llegar a la variedad de malvados ransomware (de
Medidas preventivas para evitar dichos peligros en la red
1 Ten un buen antivirus, tener instalada la última versión de tus aplicaciones y sistema operativo es el primer paso de seguridad. El segundo es evitar la infección de virus (software que se instala en tu ordenador sin tu consentimiento y cuyo propósito es dañar su funcionamiento y actuar de transmisor para dañar otros ordenadores, generalmente mediante el e-mail) con un antivirus. No navegues en Internet ni utilices clientes de correo electrónico sin tener activado el firewall e instalado un antivirus.
3 Supervisa la actividad de tus hijos menores de edad en la Red. Tener el ordenador en un lugar común del hogar y vigilar los perfiles de tus hijos en las redes sociales es una alternativa, pero yo no estoy seguro de que eso sea lo mejor. No me imagino acompañando a tu hijo al colegio hasta los 18 años, dándole la mano para cruzar la calle y estando a su lado las 24 horas para que un desconocido no le dé un caramelo con sustancias nocivas. Seguramente le habrás enseñado lo que debe y lo que no debe hacer en la calle, en la escuela y con sus amigos. Supervisa, pero no dejes de enseñar. Sin duda, es mejor un niño ilustrado y con autonomía que uno vigilado ignorante.
4 Configura una
buena contraseña y activa el acceso en dos pasos. Tu contraseña es la llave de oro a tus
actividades en la Red. Una contraseña es relativamente fácil de averiguar con
técnicas de ingeniería social y phishing. Pero existen métodos para combatirlas:
establece contraseñas fuertes; es decir, contraseñas que contengan al menos 8
caracteres incluidas mayúsculas, minúsculas, símbolos y números. Algunas
aplicaciones, como Google y Dropbox, permiten la verificación en dos pasos (uso
del teléfono móvil para recibir un código que te permite completar el login).
Activa esa opción siempre que sea posible.
5 Configura los parámetros de privacidad. Todas las redes sociales
incorporan opciones de privacidad para configurarlas a tu gusto. Tú decides
quién accede a tus contenidos y cómo. Revísalas bien antes de publicar nada. Es
preferible organizar a tus contactos por listas o categorías y ofrecerles
contenidos con distintos niveles de privacidad.
6 No aceptes relaciones con desconocidos. Con toda seguridad, una gran parte de los contactos de una red social no son tus amigos de verdad. Aprende a diferenciar los matices del concepto de “seguidor” y “amigo” en la Red. En Twitter, tus seguidores son tu audiencia, la gente que lee tus publicaciones. Y tú sigues a usuarios que te interesan por lo que aportan. No es necesario que ninguno de ellos sea tu amigo realmente. En Facebook, sin embargo, solo deberías agregar a personas que conozcas y que te inspiren confianza.
7 No publiques información personal en tus redes sociales ni proporciones datos que permitan a otros ubicar tu domicilio, escuela, lugar de trabajo, etc.
8 Si hay sospechas de delito denúncialo. Como ves, tú posees el control de lo que publicas en Internet y de lo que otros puedan publicar en tu perfil en aplicaciones como Facebook. Sin embargo, ¿Qué sucede con lo que se publica en sitios que tú no gestionas? ¿Y si alguien me fotografía sin mi permiso y lo cuelga en la Red? Ese es un temor muy común y comprensible. Sin embargo, todas las redes sociales poseen opciones de denuncia de abusos y contenido inapropiado. Con toda seguridad el contenido será retirado rápidamente.
Castillejos López, B., Torres Gastelú, C. A., & Lagunes
Domínguez, A. (2016). La seguridad en las competencias digitales de los
millennials. Apertura (Guadalajara, Jal.), 8(2), 54-69.
Presentado por:
Angélica María Mármol Burgos


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